Guía para empezar con el consumo responsable: Reducir, Reutilizar y Reciclar

Desde que vivo en Tulum, el entorno me hizo ser mucho más conciente del medio ambient y adoptar un consumo responsable. Tener la naturaleza tan cerca te hace conectar de otra forma. Jamás había pensado en hacer algo de esto en la ciudad. Mi cabeza no estaba en eso, sinceramente.

Creo que a cada uno le pueden dar maneras de transformarse y evolucionar en torno al medio ambiente hacia diferentes ámbitos o aspectos. En mi caso, de a poco me empecé a fijar en la manera de consumir y en los residuos que genera cada persona.
Aquí en México es impresionante la cantidad de plástico que se usa por ejemplo para envolver las comidas, bebidas, y sobre todo en los puestos de comida callejera o supermercados. Y en argentina también.

Como estoy inspirada y sé que es muy satisfactorio, te voy a proponer un cambio y te voy a contar qué hice para transformarlo de manera fácil y efectiva.
Hay tres palabras que tenés que tener en cuenta para que te guíen hacia el consumo responsable:

REDUCIR

REUTILIZAR

RECICLAR

Adoptá el Consumo Responsable: este proceso se inicia en tu cabeza y se materializa en las compras que vas haciendo. Vas a reducir tus compras y ya no vas a tirar todo lo que consumís, porque antes lo vas a reutilizar. Y lo que no podés reutilizar, ¡lo vas a reciclar!

Cuáles fueron mis primeros pasos:

En este camino encontré una organización que se llama Tulum Recycles que viene a tu casa a buscar los residuos inorgánicos y los lleva a un destino donde son reciclados. Todo el tiempo están buscando personas que se sumen a donar dinero para hacer sus recorridos por el pueblo los viernes cada 15 días. Los que no son de este lugar los aliento a que busquen organizaciones así en su zona. Hay municipios que ya ofrecen este servicio. Les aconsejo investigar si realmente lo separan, porque hay municipios que “dicen” se reciclan lo que te hacen separar, pero al final lo terminan tirando todo en el mismo basural 🙁
Entonces de a poco me fui mentalizando, a veces los cambios me llevan bastante tiempo. Todo ese proceso de separarla, lavarla, porque claro, no se puede entregar así sucio sino que hay que lavar cada elemento, desarmarlo, guardarlo, etc, me hizo ser mucho más conciente de todo lo que consumo. Y la verdad es que hoy, si estoy en la calle y tengo sed pero no tengo agua encima soy capaz de aguantarme para comprar una botellita.

Sigo usando plástico, pero bajé mucho el consumo. Y tengo planes claro, de bajarlo cada vez más. Cada día se puede mejorar en pequeños detalles. 
Todo este proceso lleva mucho tiempo de educación. Todavía sigo leyendo qué tipos de plásticos y papeles aceptan y cómo puedo reutilizarlos para antes de desecharlos, encontrarles un nuevo fin.

También me pongo de acuerdo con algunas personas del pueblo que recolectan las tapitas de plástico, como Banco de tapitas, que manda a reciclar todo el plástico y con el dinero que obtienen vendiéndolo, ayudan a chicos con enfermedades oncológicas. 
Hace poco una mujer publicó en un grupo de Facebook del pueblo, porque sí, Tulum tiene varios grupos de Facebook jaja, que necesitaba los envases de yogurt y hummus para realizar una producción en su negocio. Entonces, me contacté con ella para llevarle los que tenía en casa. Sí, también se trata de tener ese sentido de comunidad y poder darle a los demás lo que necesitan y encontrarle un nuevo uso a lo que ya tenemos.

Pensá antes de comprar.

Yo elijo los productos en base a su envoltorio. Si hay algo que puedo comprar suelto, lo compro suelto, aunque tenga que buscar qué tienda lo ofrece así. Decile chau a los envoltorios individuales. Llevo mis propios envases para muchos productos, como crema hidratante de cuerpo, shampoo o pasta dental. Si hay algo que puedo comprar en mayoreo, lo compro en mayoreo. Y así. 

Reutiliza todo: envases, frascos, platos, cubiertos, papeles. Todo lo que llegue a vos que pueda ser reutilizado, es el momento de hacerlo. Yo me estoy volviendo una loca de guardar todo. La verdad es que cualquier frasquito de plástico te puede servir para guardar algo. Cada cosa tiene una segunda, tercera y hasta cuarta vida que se le puede dar! Ni hablar de los envases de vidrio, esos tienen vida eterna! ajaja, Por ejemplo, este potecito de crema que se acabó me viene súper para preparar mis máscaras faciales (video de la mascara facial) Y también ahorrás, porque no vas a comprar tantos recipientes, por ejemplo. Hasta que se rompa no se tira. Esa es mi lección. 

Respecto a las bolsas de plástico, ¡QUÉ TEMA! Están por todos lados. Evito usar nuevas, digo que no cuando me ofrecen una a la hora de comprar algo y claro que uso bolsas de tela, que encima son mucho más resistentes. Afortunadamente, los supermercados de tulum se sumaron a la onda verde y ya no usan más bolsas plásticas. 


Las que tengo o no puedo evitar comprar, las reutilizo para por ejemplo los residuos. No vas a creer la cantidad de bolsas de ropa plásticas, esas de los envios online que uso para la basura. O las bolsas del pan lactal, son perfectas para los residuos del baño. Entonces sí, cualquier bolsa que llegue a mí la ocupo en algo más. Hace tiempo que descubrí las bolsas verdes o biodegradables, que supuestamente se desaparecen en un año. Digo ‘supuestamente’ porque no están muy seguros de que así sea. Para que esto pase tienen que reunirse ciertas condiciones que a veces no son posibles, entonces las bolsas tardan más en desaparecer. Tampoco es lo mejor que se pueda usar, pero mejor que las otras, son. 

A lo que voy es que cuando vamos a la verduleria por ejemplo, no hace falta guardar cada verdura y fruta dentro de una bolsita de plastico para volverla a poner en otra bolsa, y escuche que hay persona que agarran todas esas bolsas cuando llegan a la casa ¡y las tiran!

Evita comprar mucho de lo que ya compras. Esto va con el principio de reducir.

¿Cuántas cosas podés dejar de llevarte a tu casa? seguro que muchas. Ahí vas a evitar consumir plástico, papel, bolsas, tickets, todo. Muchas de esas cosas que comprás pueden reemplazarse por productos naturales y de paso ahorrar dinero y no usar químicos. Una parte de mi casa se vio modificada por eso y ¿sabés cuál es? mi baño. Dejé de comprar muchos productos de cuidado personal y los reemplacé por ingredientes naturales. Esto claro, se merece un capítulo aparte que te voy a contar en otro video.

Con los desechos orgánicos aprendí a hacer composta.

La tierra en esta zona de México no es la mejor, es muy porosa, muy seca, como arcillosa. Entonces con los desechos orgánicos que preparo, que claro, sí que lleva trabajo hacerlo, nutro la tierra de mi jardín. Es increíble como en unos pocos días, toda esa materia orgánica, que son cascaras de frutas y verduras y yerba y café usado, se transforma en tierra hermosa para albergar a las plantitas 🙂 

Estoy segura de que con este artículo y video te van a dar muchas ganas de amigarte un poco más con el medio ambiente, tu casa, lo que te rodea, la naturaleza al fin.

Creéme que se siente muuuyy bien. Contame si te animás y si hay algún otro tip que quieras compartir en los comentarios para tener un consumo responsable! Un placer volver a hablar por aquí contigo y que tengas un dia hermooooso!