Flor Gaona
  • home
  • links
  • copal marketing y comunicación
Flor Gaona
  • home
  • links
  • copal marketing y comunicación

1020 (4)

mayo 2, 2017

Leave a reply Cancelar la respuesta

En un mundo donde todo se publica, se lanza y se acelera, hay algo igual de importante: Editar. 
EDITA TODO. 
EDITA TU VIDA. 
EDITA TU ALGORITMO. 
EDITA TUS IDEAS. 

Acostumbrarte a editar lo necesario para vivir a tu manera. 
Editar es elegir con intención. 
Es mirar tu vida, tus ideas, tus rutinas, tu marca y tu contenido y decir: “Esto sí. Esto no. Esto va, pero de otra forma.”

Editar es quedarte con lo esencial y soltar lo que ya no acompaña tu etapa. Es cambiar hábitos. Cuestionar pensamientos. Reescribir mensajes que ya no te representan. Redefinir límites y prioridades. 

Y todo empieza cuando te preguntás: ¿Por qué hago lo que hago? ¿Y por qué lo hago así? 

Porque no todo se crea. Mucho se edita.
Dicen que el 2026 es el nuevo 2016. La nostalgia es tanta que se generó tendencia.
Los primeros filtros en las redes sociales (como el del perrito de Snaptchat), el Lip Kit de Kylie Jenner, Instagram sin tanto mandato de los algoritmos, digamos que la última etapa un poco más ‘raw’ y simple de las redes sociales y lo digital. 
Y es por eso que creo que esta tendencia resuena tanto hoy. 
Es interesante ver qué es lo que estábamos viviendo en ese año. Yo estaba trabajando como periodista de moda y tendencias, creando contenido para mis redes y ese año fue cuando me fui de vacaciones a México y decidí que quería un cambio de rumbo com-ple-to. 
Un año muy transformador.

Y vos, ¿qué estabas haciendo en 2016?
La comunicación en las redes sociales está cambiando permanentemente y vemos un giro importante en las historias: estamos pasando de una narrativa de arco o storytelling al vibetelling.

Pensá en tres historias de marcas que recuerdes del último mes... probablemente no puedas. Con tanta cantidad de contenido, es lógico: cada vez es más fácil producirlo y hay más marcas creándolo.

El storytelling, ese recurso del que tanto se habló allá por 2017, se basaba en crear una historia con inicio, desarrollo y desenlace.
Hoy se fragmenta.
Era una narrativa que necesitaba tiempo para tener sentido y mostraba distintos momentos para que conectemos con la marca y formemos parte de su identidad.

El objetivo del vibe content es distinto: busca trasladarnos a un lugar, una sensación o un momento único.

Son contenidos más cortos de 3 a 5 segundos que nos transportan enseguida, o publicaciones tipo carrousel sin un orden aparente.
Es una forma más sensorial y pausada de conectar.
Más relajada y centrada en transmitir una vibra antes que en comunicar valores. No tiene una historia como tal.

Lo usan marcas como Jacquemus, Louis Vuitton, On Running o Burberry.

Me gusta igualarlo a una película (storytelling) y a un video clip (vibetelling)

Hoy, las estrategias de contenido funcionan más por acumulación que por secuencia.
Cada pieza aporta a una firma emocional y estética: la impresión total de la marca.
Y esa impresión hace mucho más trabajo que cualquier historia individual.

Repasando:
STORYTELLING vs VIBETELLING
Hay continuidad narrativa // No hay continuidad narrativa
Contenido más largo // Contenidos cortos, tipo flashes
Apelan al arco narrativo // Apelan a piezas que componen una “vibra”
Consumo secuencial // Impresión atmosférica
Varias historias // Fragmentos que componen un todo

Predicción
A medida que la atención se fragmenta y los formatos cambian, el vibetelling va a seguir creciendo.
Las marcas que logren construir firmas atmosféricas únicas, reconocibles al instante, serán las que realmente conecten.

¿Te interesa aplicar esta tendencia a tu marca?
Comenta “VIBETELLING” y te digo cómo puedes hacerlo.
Seguir tendencias sin sentirlas.
Publicar por inercia.
No saber muy bien hacia dónde ir.
Hasta que entiendes que no se trata de hacer más,
sino de hacerlo desde otro lugar.
Desde lo alineado.
Instagram
  • Pinterest
  • Instagram
  • Spotify
  • YouTube